Fiesta típica en honor de este santo que organizan los
agricultores del pueblo con diversos concursos (arado, exposición
de carrozas, etc.), y culminada con una romería entrañable
de carrozas y caballos que acompañan al santo patrono de
los agricultores hacia el santuario de la Patrona, la Virgen de
la Cabeza, donde se celebra una misa en honor a San Isidro seguida
de una quema de fuegos artificiales, bailes regionales, limonada
y la entrega de premios a las mejores carrozas manchegas.
Es tradición terminar de celebrar esta festividad comiendo
con amigos y familiares en el santuario o en las alamedas cercanas
a éste.