Ayuntamiento de Torrenueva
 
Ermita de San Antón
 

En sus comienzos, esta ermita estaba dedicada a San Sebastián. En cuanto a la fecha en que fue construida, resulta difícil saberlo, aunque ya en 1.575 existía una Cofradía de San Sebastián. Con posterioridad aparece la ermita de San Sebastián.

 

Era frecuente, en relación a San Sebastián, que en muchos pueblos de España existiera la costumbre de festejar el aniversario de este santo como abogado e intercesor en las epidemias, dando con esto una prueba de veneración al santo valiente y militar que batió en varias acciones y encuentros a los enemigos del emperador Diocleciano. Fue asaeteado sufriendo, por tanto, el martirio.

Con posterioridad a 1.740, parece ser que la devoción por San Sebastián fue decreciendo y en la misma medida se acrecentó la devoción por San Antón, quizás debido a la nueva costumbre de en su día correr sus animales hasta la ermita.

 

El caso es que en el año 1.795, el cura párroco de Torrenueva, Don Joseph Serrano Román, al elaborar el mapa que acompañará el interrogatorio de Tomás López, la ermita de San Sebastián figura ya como la ermita de San Antón. Así pues, durante la segunda parte de la centuria dieciochesca, se cambia el nombre y con él el santo objeto de la devoción popular.

  El rincón de los recuerdos
 
  Las romerías y los caballos, forman parte muy arraigada de las costumbres de los torreveños. Fotografía tomada en "La Borricá" del año 1954