Ayuntamiento de Torrenueva
 
Ermita del Santo Cristo
 


Los acontecimientos anteriores a la construcción de esta ermita son un tanto sui generis a tenor de lo acontecido.

Primeramente nos vamos a servir de lo que Tomás López contesta a la pregunta II del interrogatorio.

Dice así:

 

“... hay en el extremo del pueblo que mira al mediodía una ermita célebre del Santísimo Cristo del Consuelo que un pobre zapatero de Baeza que venía del Santísimo Cristo del Valle de Santa Elena (se trata del actual San Carlos del Valle) pintó en una casilla donde se recogió con un carbón en la pared, queriendo imitar como lo hizo al Sr. Del Valle. Después se empezó a hacer célebre este señor porque se le edificó en el mismo sitio una capilla magnífica, y hoy se está concluyendo un cuerpo de iglesia que se ha edificado unido a la capilla y crucero que había, y en todo van gastados hasta el día 130.000 reales, todo de limosna de los fieles, pues no hay caudal alguno. Es un señor muy milagroso, y aún hay la antigua tradición de que crece; la pintura es de mucha devoción en todo el contorno de donde diariamente concurren los fieles con sus votos...”

 

En 1.749 se inició un proceso para que en la “casilla” donde fue pintado el Cristo mas otra unida a ella, ambas compradas por el concejo, se fundase un hospicio o convento. La cuestión es que se eligió para la fundación del mismo a los frailes capuchinos. Pero resulta que una vez hechas las propuestas correspondientes no hubo acuerdo entre los representantes de los capuchinos y del concejo. Esto dio lugar a una disminución de la devoción de los fieles y de sus limosnas.

La afortunada solución final a que llegaron las autoridades y devotos de Torrenueva fue la de sustituir el convento por una ermita para el Santo Cristo. Parece claro que la construcción de la ermita se inició en los primeros años de la segunda parte del siglo XVIII y en 1.795 ya se estaba concluyendo. Hoy se encuentra restaurada y en buen estado, y la devoción de los torreveños por el Santo Cristo permanece, a pesar de todas las vicisitudes.