Ayuntamiento de Torrenueva
 
Ermita santuario de Nuestra Señora de la Cabeza
 
  Los orígenes
 


Ateniéndonos a los datos históricos, está claro que la Ermita de la Virgen de La Cabeza no existe como tal en 1.575, pues las Relaciones Topográficas no la citan y, además, la Cofradía que lleva su nombre, en 1.576 sus cofrades, a falta de lugar, se reúnen en las casas de morada de Andrés Martínez Lezana. Así pues, parece probable que en 1.576 no existiera todavía esta ermita-santuario.

 

Un documento del A.M.T., Libro de Protocolos, del año 1.592, da testimonio de cómo Don Juan de Cuellar, que residía en Lisboa, manda en su testamento “se digan diez misas por su ánima en Nuestra Señora de La Cabeza”, con lo cual podemos suponer que entre 1.576 y 1.592 la Ermita de Santiago el Viejo, en torno a la cual se situaban las cortijadas de Valdemiros, los Villares y el Torrejón, que al unirse dieron lugar a la fundación de Torrenueva, pasa a llamarse de Nuestra Señora de La Cabeza, o se construye en esas fechas.

 

En una reseña del A.H.N., OO.MM., libro 15c. Año 1719, pag 1151 v se dice: “ Ermita de Nuestra Señora de la Cabeza, está extramuros de esta villa, la cual es de una nave de ladrillo y cajones de mampostería embovedada, y hace su media naranja con sus lumbreras. Tiene dos puertas, una al medio día y otra a la umbría con su coro alto, y en el frontis de ella para subir al altar hay tres gradas. Tiene su retablo de madera tallada por dorar, y en el nicho principal está la hechura de Nuestra Señora de la Cabeza, y a los lados en distintos nichos los santos apóstoles san Phelipe y Santiago y dicho altar tiene su ara manteles y frontal de sempiterna encarnada, la cual dicha ermita pareció estar a cargo de Manuel Martín Carrero, mayordomo que declara servir al Santuario.”

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  En la actualidad
 

Esta ermita santuario la más hermosa y monumental de todas, se ubica al norte del núcleo poblacional, algo inclinado al oeste. Erigida sobre una suave explanada se rodea de viñas, olivares y matas de alamedas. El río Jabalón se interpone entre el santuario y la población y según salimos por la carretera en dirección a Valdepeñas, nos situamos en el punto mágico y adecuado para obtener la vista más bella de tan magnífica arquitectural

 

Hoy en día el santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, es la ermita más emblemática de la villa, y el monumento más importante a excepción del templo parroquial. Desde siempre se le tuvo una devoción inmensa, por lo que no es de extrañar que a la Virgen de la Cabeza se le tenga como patrona de la población y, a través del tiempo y en momentos de dificultades para Torrenueva se le hagan rogativas como ya hemos mencionado, para que interceda por la falta de lluvias y otros menesteres como las plagas de langosta.

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